Childhood Mental Health – Podcast (Spanish)

< Back to News
Childhood Mental Health

La Salud Mental se refiere al bienestar social, emocional y conductual de los niños.

Read the transcript

Salud mental infantil

La Salud Mental se refiere al bienestar social, emocional y conductual de los niños. La salud mental de un niño impacta sobre la forma en que se siente sobre él mismo, la manera en que interactúa con la gente y su forma de actuar durante el día. La salud mental positiva ayuda a los niños a sentirse mejor consigo mismos, manejar sus sentimientos, resolver problemas y relacionarse con los demás de manera saludable. Las relaciones positivas y nutritivas son factores importantes para el fortalecimiento de la salud mental de los niños.

La crianza que es sensible, receptiva y consistente ayuda a los niños a desarrollar la salud mental positiva. No siempre es posible evitar las dificultades o el estrés, pero existen herramientas y estrategias que podemos usar para ayudar a los niños a sobrellevar y desarrollar la salud mental sólida. Al proporcionar apoyo emocional, ayudar al niño a manejar el estrés y llegar a identificar los problemas de manera anticipada, podemos promover la salud mental positiva y abordar cualquier problema de salud mental que surja.

La manera en que los niños pequeños piensan, sienten y actúan está determinada tanto por la salud física como por la salud mental. Como padre, existen puede hacer varias cosas para ayudar a promover la salud mental positiva en la primera infancia, tales como dar el ejemplo de interacciones positivas y mostrar formas de abordar la frustración y los conflictos. Otras formas en las que puede promover la salud mental positiva en la primera infancia incluyen:

  • Nutrir la salud mental de su hijo ayudándolo a sentirse comprendido, amado y protegido. Pueden hacerlo de la siguiente manera:                                
    • Ofrecer elogios y aliento por los esfuerzos, los logros y el comportamiento positivo de su hijo.
    • Establecer límites razonables para los comportamientos inadecuados.
    • Aprender a comprender y manejar su propio enojo y sus emociones. Los niños aprenden a manejar los sentimientos complejos por lo que ven y escuchan que hacen los padres.
  • Crear un ambiente estable y predecible a través de rutinas diarias que ayudan a su hijo a saber qué esperar y sentirse seguro.
  • Consolar a su hijo cuando éste se sienta asustado, enojado o herido. Su hijo necesita su ayuda para manejar sus sentimientos. Hable sobre sentimientos y muéstrele a su hijo cómo comprender y manejar sus emociones.
  • Pase tiempo con su hijo, diviértanse, rían y disfruten del tiempo juntos. Crear un ambiente positivo y feliz le ayuda a su hijo a sentirse apreciado.
  • Tener expectativas apropiadas para la edad con respecto al desarrollo y el comportamiento de su hijo.
  • Aprender cómo manejar y reducir su propio estrés a través del ejercicio, la relajación, el apoyo familiar y de los amigos y otros hábitos para un estilo de vida saludable. Su salud emocional y su nivel de estrés pueden afectar la interacción y la relación con su hijo. Siempre puede buscar ayuda de un profesional de salud mental si su propio nivel de estrés lo sobrepasa. 

Si tiene preguntas o inquietudes sobre la salud emocional o mental de su hijo, comuníquese con su pediatra o un profesional de salud mental infantil.

Muchos padres buscan consejo cuando están preocupados por alguno de los siguientes problemas:

  • Rabietas largas, intensas y frecuentes.
  • Problemas de sueño.
  • Problemas alimenticios.
  • Retraso en el desarrollo, lo que significa que el niño no está creciendo o desarrollándose a un ritmo esperado.
  • Comportamientos agresivos o desafiantes que suceden con frecuencia.
  • Comportamientos impulsivos o hiperactivos que ocurren de manera regular.
  • Irritabilidad que se produce la mayor parte del tiempo.
  • Cuando el niño está inusualmente tranquilo o muy desinteresado en los demás.
  • Cuando el niño parece triste la mayor parte del tiempo.
  • Cuando el niño se aferra a los padres y casi nunca quiere dejar a los padres.
  • Cuando un niño parece temeroso y asustado la mayor parte del tiempo
  • Cuando el niño corre muchos riesgos peligrosos, poniéndose en peligro con frecuencia.

 

Si usted o su pediatra tienen preocupaciones sobre el desarrollo emocional o la salud mental de su hijo, puede ser una muy buena idea coordinar una evaluación con un profesional de la salud mental infantil.

Una evaluación del desarrollo ayuda a los padres a comprender mejor las fortalezas de sus hijos y las áreas de desarrollo que pueden beneficiarse de una ayuda extra. La evaluación del profesional de salud mental infantil será más precisa y beneficiosa si:

  • los padres permanecen con el niño durante la evaluación;
  • el evaluador es familiar para el niño, lo que asegura que el niño se sienta más cómodo y se comporte de forma más natural que si fuera un extraño con quien se reúne por primera vez.
  • Las observaciones de las interacciones entre el padre y el niño y el comportamiento del niño tienen lugar en diferentes contextos, además de las evaluaciones formales estandarizadas.
    • Los padres deben considerar que es importante ver cómo se comportan e interactúan los niños y los padres en diferentes contextos tales como el hogar, la escuela y la oficina del evaluador. Esto dará la imagen más certera del niño y la familia.

Puede descargar nuestro folleto: “Salud Mental Infantil: Promoción del Bienestar Social y Emocional “al igual que otros recursos útiles en el sitio web de Children’s Home Society of California en www.chs-ca.org.